La disputa por el voto anti-Morena
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OPINIÓN

La disputa por el voto anti-Morena

La disputa por el voto anti-Morena ZMG /Viernes, 18 de septiembre del 2026


Por Juan Luis H. González 

Las elecciones se ganan con estrategia, no con ideología. Y Jalisco puede convertirse en uno de los escenarios electorales más interesantes rumbo a 2027. Aquí Movimiento Ciudadano gobierna, la 4T busca crecer y PRI y PAN intentan sobrevivir, cada uno desde una posición distinta. Debajo de esa competencia visible se libra otra disputa que puede terminar definiendo muchas elecciones: la lucha por el voto anti-Morena.

 

A nivel nacional, la polarización aumentará conforme se acerquen las elecciones. PRI y PAN han endurecido considerablemente su discurso contra Morena y el gobierno federal. Particularmente desde el PRI, la narrativa se ha vuelto beligerante, desesperada y violenta, acompañada de un llamado explícito a construir un frente opositor rumbo a 2027 y 2030.

 

Movimiento Ciudadano ha jugado desde la oposición con otro estilo. Jorge Álvarez Máynez y otros actores del partido cuestionan al gobierno de Claudia Sheinbaum y han marcado diferencias con Morena, pero también han procurado mantenerse lejos de la lógica discursiva y política del bloque opositor que plantean PRI y PAN. Así, MC critica decisiones del gobierno federal, pero reivindica una tercera vía. Una posición cómoda para los naranjas y para la propia 4T.

 

Esa estrategia nacional, sin embargo, difícilmente puede trasladarse sin ajustes a Jalisco. Aquí MC gobierna y su principal competencia por el poder es Morena. Pero, además, necesita disputar un segmento que puede resultar determinante en 2027: ciudadanos que no necesariamente se identifican con Movimiento Ciudadano, pero que mantienen un fuerte rechazo a Morena y cuyo voto no está comprometido permanentemente con ninguna fuerza. 


Un caso concreto ocurrió en la elección al Senado de 2024. La coalición encabezada por el PAN, con Francisco Ramírez Acuña como candidato, quedó en segundo lugar y obtuvo la primera minoría, por encima de Movimiento Ciudadano. El resultado dejó una señal relevante rumbo a 2027: existe un voto opositor a Morena que MC no puede considerar propio y que puede inclinarse hacia otras opciones.

 

El PRI entendió que atacar a MC por “blando” puede ayudarle a rescatar algunos votos. Lleva tiempo intentando instalar una narrativa: que los naranjas son “esquiroles” de Morena y que, al negarse a construir un frente opositor, terminan fragmentando el voto contrario a la 4T.


Por eso, la moderación que puede resultar funcional para Movimiento Ciudadano en el escenario nacional es mucho menos útil en Jalisco. Aquí MC necesita diferenciarse claramente de Morena y competir por quienes buscan una opción frente a la 4T. En otras palabras: necesita ser mucho más confrontativo. Tal como está ocurriendo.

 

La coordinación estatal de MC en Jalisco ha incrementado sus cuestionamientos contra Morena y los señalamientos se han vuelto más frecuentes y más directos. Hace unos días, incluso, la Comisión de Quejas y Denuncias del IEPC ordenó, como medida cautelar, retirar dos publicaciones del partido al considerar preliminarmente que podrían constituir calumnia contra Morena.


Por su parte, aunque la dirigencia estatal panista tiene hoy poca presencia y relevancia en la conversación política estatal, la marca conserva arraigo entre sectores que históricamente han votado por Acción Nacional y que difícilmente votarían por Morena. Una franja de ese voto puede ser particularmente relevante para Movimiento Ciudadano. Ahí está una de las claves de la elección intermedia.

 

De esta forma, la batalla principal de Movimiento Ciudadano será contra Morena, porque es la fuerza que pretende disputarle el poder. Pero, para enfrentarla, necesita también impedir que el PAN y, en menor medida, el PRI le arrebaten una parte del voto contrario a la 4T.


Y ahí está la disyuntiva para la versión jalisciense de MC: mientras a nivel nacional el partido puede darse el lujo de administrar sus diferencias con Morena, en Jalisco necesita marcar distancia, confrontar y dejar claro quién es su adversario.

 

Para PAN y PRI, crecer algunos puntos en Jalisco puede representar sobrevivencia política. Para MC, perderlos puede significar perder posiciones, curules y gobernabilidad durante la segunda parte del sexenio de Pablo Lemus.

 

Por eso, rumbo a 2027, Movimiento Ciudadano tendrá que jugar en Jalisco como un partido distinto al nacional. Aquí la moderación no puede tener cabida. Porque, para conservar el poder, no solamente tendrá que derrotar a Morena: tendrá que disputar también ese voto que rechaza a la 4T y que ninguna fuerza política puede dar por sentado.


Al final, ésa puede ser una de las claves de la elección de 2027 en Jalisco: la disputa por el voto anti-Morena.